01
El primer día importa (y mucho)
Cusco capital se ubica a unos impresionantes 3,399 metros sobre el nivel del mar. Tratar de recorrer sus empinadas calles empedradas apenas sales del avión es la receta para el Soroche o mal de altura.
La regla de oro: Dedica el día de tu llegada exclusivamente a la aclimatación. Toma mate de coca (o muña), almuerza ligero (evita carnes pesadas), no consumas alcohol y duerme. Una alternativa excelente para evitar el mal de altura severo es aterrizar en Cusco e ir a dormir esa primera noche al Valle Sagrado (Urubamba, Ollantaytambo), que se encuentra a unos 2,800 msnm.
02
Estratégia de Capas (El clima loco)
En los Andes el clima es bipolar. Amanece bajo cero, a mediodía el sol andino te quema la piel, por la tarde llueve y de noche congela de nuevo. Vístete siempre "en capas" (cebolla). Usa prendas térmicas ligeras abajo, polares o chompas en medio, y cortavientos/impermeables encima. Así podrás ir moldeando tu temperatura durante los recorridos sin cargar abrigos inmensos e inútiles en las horas de calor.
03
El transporte ferroviario
Los trenes hacia Machupicchu (Inca Rail o PeruRail) tienen políticas escritas en piedra. No intentes subir con maletas grandes, no hay espacio para ellas y no te dejarán embarcar. Lo permitido normativamente es un equipaje de mano de no más de 5kg (bolso o mochila de asalto de 40x35x20 cm).
El resto de tu equipaje deberá quedarse "custodiado" en tu hotel base en Cusco o el Valle Sagrado.